No Pienses en la Gaviota

“La mayoría de los americanos no quieren saber nada de programas. La mayoría de los americanos quieren saber lo que defiendes, si tus valores son los mismos que los de ellos, por qué principios te riges y en qué dirección quieres llevar al país”
(George Lakoff, No Pienses en un Elefante)

Durante la última campaña municipal varios de los integrantes de Somos Jerez nos enfrascamos en un análisis sistemático de los programas electorales. De los que había, porque el PP no presentó programa alguno y fue la fuerza más votada, a pesar de los escándalos, la crisis y la ausencia de programa.

El programa, su elaboración, su concreción y su carácter vinculante han sido y son la obsesión de las fuerzas progresistas y, probablemente, una de las causas de sus reiteradas derrotas. Lakoff mantiene que el programa no interesa a casi nadie. No es que nadie se lo lea, que también, es que solo determina el voto de unos pocos.

Lakoff mantiene que son la identidad y los valores los que determinan no solo el voto, sino el hecho en sí de votar. En palabras mas llanas: El partido que mas crecerá será el que sea capaz de presentar un programa lo mas limitado y transversal posible, pero una identidad y unos valores lo mas compartidos y positivos posibles.

Yo voto a aquél en el que confío, porque es como yo, defiende lo que yo. Hará lo que yo haría, lo que yo querría hacer. Confío en él, lo conozco, es “de los míos” así que no necesito leerme su programa. Es un buen tío, hará lo necesario. El “votante medio” vota al partido con el que se identifica y comparte valores, si no encuentra ninguno así, pues no vota.

Si la identificación (y los valores) regulan la conducta política alguno de los partidos tradicionales (e incluso los nuevos) pueden estar errando el enfoque radicalmente. Manuela Carmena, ignoro si por intuición o por erudición, apunta en esta dirección al hablar de seducir, no de convencer.

La identificación otorga confianza, una confianza que es extremadamente insensible a la realidad, da igual lo que haga el objeto de nuestra confianza, siempre le justificaremos, creeremos sus palabras antes que a nuestros propios ojos. No se puede convencer a un creyente, hay que ganarse su confianza primero, hablar su lenguaje, usar sus esquemas mentales, sus marcos conceptuales. Es lo que logró Obama, lo que lograron antes Reagan y Thatcher, lo que logró Iglesias.

Lakoff parte de lo que la ciencia sabe sobre nuestra manera de pensar, de percibir y sobre todo de elaborar e integrar el mundo. Sabemos que en realidad no respondemos al mundo, respondemos a nuestra propia e interiorizada imagen del mundo, de ahí su insistencia en relación a los marcos conceptuales.

Al igual que el anoréxico (o el vigoréxico) retuerce sus percepciones y da por válida una imagen distorsionada de su cuerpo, cuando los hechos no encajan con nuestro marco tendemos a mantener el marco y rechazar (o ignorar) los hechos que lo amenazarían.

Lakoff suele recurrir a los modelos de crianza (padre estricto versus padre protector) porque sabe que los modelos parentales son los primeros en ser interiorizados, tienen un enorme peso en la construcción de la identidad y determinan en gran parte los valores que trataremos de seguir (o evitar) a lo largo de nuestra vida. Pero sobre todo los usa porque son los que usan los conservadores para lograr esa identificación. Y ese es otro de los grandes aciertos de Lakoff, señala como se aprovechan los conservadores americanos de ese conocimiento científico. Como usan marcos conceptuales, usando el lenguaje para lograr una identificación del votante con el padre estricto al que apelan de modo explícito e implícito, activo y pasivo.

Y sin embargo aquí seguimos nosotros, al otro lado del charco. Diez años después de la primera edición. Aún pensamos, contra toda evidencia, que los seres humanos votamos por interés, de manera racional. Pues no, no es así, se vota por identidad, ámbito en el que lo racional es modificado por lo emocional, en el que lo grupal, lo colectivo y la historia personal pesan más que nuestro interés personal y concreto.

Quizás si entendemos todo esto podamos comprender el supuesto misterio del obrero de derechas, la pobreza vergonzante y el aguante del Bipartito pese a los escándalos, pese a la crisis, pese a todo.

El Gurú

Anteayer pude asistir a la presentación de Ahora en Común en Jerez.  A pesar de no compartir a priori su propuesta, tenía interés en escuchar lo que tenían que decir. Además,  participando en el movimiento hay personas a las que sigo y otras a las que aprecio.  Fue, o eso me pareció, una presentación sincera, con un interés legítimo aunque  todavía en una fase muy temprana.

Sabía que, conforme habían anunciado, no acudirían miembros del Consejo Ciudadano de Podemos. Entre las dimisiones (ya solo quedan trece de veinte) las no asistencias (hay quien sólo acude ocasionalmente) y lo estival de las fechas quizás no puedan, o no quieran, estar en todas partes.

Su ausencia, eso sí, se vio compensada por la presencia entre el público de “alma máter” de Ganemos Jerez. Intervino al final del acto, no sin sorpresa por parte de sus atónitos organizadores, con unas crípticas palabras que venían a decir: “disuelvansé, aquí no hay nada que ver”.

Mas tarde pude saber que, en “petit comité”, se refirió a cierta confluencia (otra más) que está por venir y en la que tanto Iu como Podemos se deshacen de sus siglas e identidades confluyendo con la ciudadania. Una confluencia de la que nadie sabe nada, a no ser que se estuviese refiriendo a la marejadilla gaditana apañada y apiñada en torno a Kichi.

Aunque tal cosa podría ser factible, sus probabilidades de ocurrencia son nulas. Me explico, imaginemos que tiene acceso a información “sensible” procedente de las cúpulas autonómicas y nacionales  de Izquierda Unida y Podemos. Demoslo por bueno y realicemos un ejercicio de imaginación.

“Errejón y Malpica, tras tener noticia de la propuesta, renunciarán a todo el trabajo previo, a toda la planificación, a toda la red de contactos tejida en los últimos meses. Disolverán los grupos de trabajo, las comisiones, las estructuras de enlace, los apuntes previos y las conclusiones de los trabajos preparatorios.

Han sido capaces de convencer a Iglesias para que se haga un lado y ceda protagonismo a los líderes ciudadanos municipalistas. Previamente han declarado nulos los resultados de la consulta que acompañaba a las primarias y todo ello, como no, cediendo al clamor popular”.

Un ejercicio de imaginación. No es más que eso. La verosimilitud del mismo depende no tanto del relato en sí como de la información con la que cuente (o pueda conseguir) el receptor del mismo.

Muchas de las personas que estaban en Blas Infante no se lo creyeron. No tenían porqué, para ellos no es verosímil, contradice (y mucho) la información a la que tienen acceso, ya provenga esta de Iu, de Podemos o de ambos.

Los ejercicios de imaginación no aparecen, tal cual, en la mente del sujeto. Nuestro cerebro, es capaz de crear “mundos” posibles, sin pararse a valorar que sean también creíbles. Y los construye en base a las imágenes, los relatos, los recuerdos, los marcos y esquemas pre-existentes, mediante ejercicios de integración, construcción y extrapolación, entre otros.

He imaginado algo que es posible, puede ocurrir, pero las probabilidades son tan escasas que son, de hecho, nulas. Del mismo modo que puedo imaginar una cena romántica con Natalie Portman, posible es, pero todos sabemos que nunca ocurrirá, ni en un millón de años, añadirían algunos y con razón.

Es comprensible que alrededor de Podemos y otras nuevas herramientas de acción política e institucional se genere cierta confusión. No somos capaces de predecir como se comportarán, hemos tenido -todavía- poca experiencia en interactuar con ellas y para colmo todavía evoluciona. Sigue cambiando, mutando, adaptándose.

Podemos comete errores, que se convierten  en fuente de nuevos aprendizajes, como aprende también de los errores y aciertos de otros, ya sean estos otros Uruguay o Grecia.

Podemos no funciona como un colectivo de barrio, ni como los compases finales y agónicos del 15M en el arenal. Es mucho más que eso,  aprende y se reconstruye de manera constante, se conecta -aún más- con la ciudadanía,  pero ahora por canales más abiertos y descentralizados.

Casi cualquiera puede acceder  a estos canales, en los que, por cierto, se valora como imposible, inviable y poco inteligente renunciar a nuestra identidad.

Ignoro, aunque tengo mi propia teoría, de donde sale tal idea, pero si alguna casa de apuestas me permitiera apostar al respecto sería una inversión segura.

Es posible una confluencia con Iu, deseable incluso, pero las reglas quedaron fijadas en las primarias. Ojalá Garzón se presentase con Podemos por Málaga, por ejemplo. Me encantaría reencontrarme en la campaña con gente de Iu, peleando  juntos, soportando zancadillas de nuestros y sus puristas/activistas y sobre todo haciendo oídos sordos a los sermones y profecías  de los gurús de  la confluencia, que siempre defienden su propia versión de la misma claro.

Distracción Fatal

Superado el trámite de las primarias, la maquinaria de guerra electoral que es Podemos debe ponerse en marcha. La batalla para la que se creó -acabar con el bipartidismo- se dirimirá este año. Y todo lo demás es secundario, porque a partir de ahora toda distracción es una ventaja añadida para un adversario rabioso y desesperado en una guerra ya de por sí asimétrica.

Si Podemos logra situarse por encima del 15% -y todo parece indicar que podrá el bipartidismo quedará malherido, tanto por la desaparición mas o menos agónica de algunos de sus actores actuales, como por un nuevo equilibrio de fuerzas basado en actores que rechazan un marco conceptual basado en unos ejes obsoletos (izquierda-derecha) que ya ni describen ni explican, ni predicen nada.

Pero han aparecido “distracciones”; otras entidades reclaman la atención de la maquinaria, impidiéndole concentrarse en su verdadero objetivo. Algo, cuando menos, inoportuno. El problema no es tanto el carácter o componentes de las entidades, sino como son percibidas por la ciudadanía (radicales, perdedoras, comunistas, antisistema…) y, mas secundariamente, sus propuestas.

La gran baza de Podemos es su apuesta por un escenario ideológico nuevo, un relato diferente que conecta directamente con los orígenes de la indignación popular y es capaz de movilizar a ciudadanos tradicionalmente alejados de la política. Al negarse a usar el discurso del adversario (izquierda-derecha, capitalismo-comunismo…) ha podido presentarse como un alternativa nueva, válida y viable. Ha tenido que construir nuevos discursos, verosímiles, capaces de explicar, predecir y proponer. Igualmente canalizar, casi sin estructura, la ingente cantidad de ciudadanos que se acercaron a los Círculos. Esto último está suponiendo un proceso doloroso, análogo al dolor de huesos propio del crecimiento, metáfora sumamente acertada que suele usar Sergio Pascual.

Una vez que el discurso ha madurado y es ya compartido incluso por el adversario, una vez que la maquinaria se dota de una organización horizontal pero funcional. Una vez que todo esto se consigue, los distractores aparecen. Que el distractor sea bienintencionado o que ni tan siquiera sea consciente de su condición no es óbice para que debilite igualmente la maquinaria y nos reste unas fuerzas que -indudablemente- necesitaremos mas adelante.

Tan previsible era la aparición de los “Comuneros” como poco creíble era la disolución de los “Anticapis”. Probablemente ni unos ni otros sean conscientes que sus propuestas y llamadas a la “pureza” y “unidad de la izquierda” sustrae posibilidades a Podemos. Porque, como decía David Benavides, Podemos (algo nuevo) existe porque lo anterior (izquierda “auténtica”, frentismos y confluencias…) ha fracasado siempre.

Los conceptos de lucha de clases, nacionalización, colectivización o proletariado -propios del siglo XIX- generan rechazo -justificado o no- en una gran parte de los votantes, un rechazo irracional y emocional, el mas difícil de modificar. Igualmente la socialdemocracia ha perdido su carácter de alternativa viable, convertida en un elemento inherente e interesado como “cara amable” del problema, casi asimilada por el neoliberalismo.

El votante al que se dirige Podemos se percibe como progresista pero no colectivista, quiere recuperar derechos, mas que alcanzar utopías,no quiere votar al bipartito, pero tampoco apoyar experimentos sociales o fuerzas a las que percibe como “radicales” o “antisistema”. Un votante que se informa por televisión y que usa las redes sociales, que no necesita acudir a las asambleas, ni quiere ser empoderado por nadie.

Ana Terrón, afirmaba que la unidad popular no se construye a base de activistas, sino de mayoría social y que esta mayoría social no es más que gente corriente (tu médico, tu frutero, tu suegra) a los que hay que seducir con una propuesta de mínimos, concreta y viable. Con discursos obsoletos, identitarios, de máximos, trufados de conceptos del siglo XIX no creceremos, sino que los repeleremos y si repelemos a demasiados… fracasaremos.

El Converso

Hace unos seis meses, tras una profunda desilusión con el sistema de participación abandoné Podemos tras un proceso de primarias agotador. Critiqué un sistema de participación que consideraba poco fiable y escasamente válido. El sistema no solo era ventajoso para los compañeros mas mediáticos, sino que sus vulnerabilidades eran explotables por grupos de interés para impulsar a sus propios candidatos y propuestas.

Meses después volví a interesarme y participar de la vida política y hace unas semanas volví a inscribirme en Podemos. Lo paradójico es que lo que me impulsaba a volver es lo mismo que me impulsó a irme. Supongo que he tenido mi camino a Damasco particular y como el de Tarso, mi propia conversión es tan fiera como era mi beligerancia.

El impulso definitivo a mi interés por reincorporarme al Círculo son las críticas que ha recibido la propuesta del Consejo Ciudadano Estatal para las primarias nacionales. El sistema sigue necesitando un rediseño que permita subsanar sus deficiencias. Pero las críticas no parecen objetivas, sino mas bien injustificadas o mas probablemente interesadas.

  • Se acusa al Equipo de Pablo Iglesias de ser una lista “plancha” cuando el votante podrá marcar y desmarcar los candidatos que quiera, podrá crear su propia lista mezclando como crea conveniente a los candidatos de todas las listas.
  • Se le acusa de ser una lista completa y excluyente cuando solo ocuparía 60 de las 350 plazas disponibles, dejando libres las otras 190.
  • Se le acusa de alejarse de la ciudadanía cuando son primarias totalmente abiertas, no es solo que pueda presentarse quien lo estime conveniente, de hecho incluso en su propuesta hay bastantes candidatos “independientes”.
  • Se le acusa de centralismo cuando desde el principio Podemos trató de luchar contra los perversos sistemas de circunscripciones. Siempre pidiendo circunscripción única y ahora que la tenemos tampoco nos gusta.

Por mas que lo intento no logro compartir o tan siquiera comprender las críticas, se puede votar a quien se quiera, permite -facilita, diría yo- la presencia de independientes y su propuesta cubre menos de la quinta parte de las plazas disponibles. Siendo malpensado, que lo soy, resulta cuando menos llamativo observar como los que critican tal método no han dudado en apoyar y usar sus -ahora- odiadas listas plancha combinada con su -ahora- odiada circunscripción única en las primarias para las autonómicas y para el senado. Parece como si entonces fueran buenas y ahora, de repente, se han convertido en malas, como si lo malo no fuera la idea sino quien la propone.

Uno de los principales atractivos de Podemos es, no lo olvidemos, la credibilidad de sus impulsores y la solidez de sus propuestas, que son capaces de seducir a una ciudadanía en principio incrédula y reticente. Participar es atraer ciudadanos independientes, pero es también empujarlos dentro del sistema para que lo arreglen.

Cambiar las instituciones no es posible sin entrar en ellas y para entrar en las mismas necesitamos el apoyo de una mayoría de ciudadanos que nos confíen su voto. Hay que luchar por esos votantes, que no acuden -ni quieren ni tienen que hacerlo- a las asambleas, que no participan -ni quieren ni tienen que hacerlo-– en la elaboración comunitaria de los programas, que no quieren refundar el capitalismo sino recuperar sus derechos. Ellos juzgarán y apoyarán -o no- con su voto nuestras propuestas.

Esos ciudadanos participan votando y entregaran su voto a aquél en quien confíen, probablemente al equipo mas sólido, no al mas participativo, al mas capaz, no al mas asambleario. La verdadera batalla se dará, de aquí a Noviembre, en las calles, pero sobre todo en los medios. Esa, la batalla por -y para- los medios es la que -me parece- está detrás de una parte importante de las críticas.

En esa batalla quiero participar. Y quiero hacerlo, asumiendo la insignificancia e intrascendencia de mi aportación, del lado de los que están siendo atacados injustamente. Del lado del Equipo encabezado por Pablo Iglesias, que fue el que hace un año y pico me devolvió la esperanza en la política.

El Des-em-poderamiento

La “peculiar” argumentación de Teresa Rodríguez en relación a las primarias al Congreso debería ser entendida en clave interna, como una réplica a la propuesta de Pablo Iglesias que, a su vez  plantea un ataque preventivo, excesivo pero necesario, a los movimientos de los “anticapis” y sus aliados “activistas”. Las luchas por la hegemonía interna, sin embargo, tienen siempre la misma víctima involuntaria desde septiembre, la participación y la horizontalidad, aquellos ejes vertebradores del Podemos que nos enamoró a muchos hace algo más de un año.

En las últimas primarias convocadas por Podemos Andalucía, al objeto de cubrir una plaza de Senador, el porcentaje de inscritos que finalmente participó no llegó ni siquiera al 4%. Algo más de la mitad de estos escasos votantes, se decantaron por la opción que había sido activamente promovida como “apuesta” del Consejo por Teresa Rodríguez, otrora tan en contra de las listas plancha, los “dedazos” y las recomendaciones.

Unas primarias abiertas, pero sin quórum y casi sin campaña en las que unos desconocidos  (recomendados por la cúpula autonómica) vencen a independientes de la talla de José Chamizo. Pero vencen con una participación que roza el esperpento, y con unas directrices de voto claras y contundentes.

Eso en otros partidos sería lo habitual, incluso lo deseable, pero es que se supone que Podemos es diferente. Son este tipo de situaciones las que están erosionando, desde Vistaalegre, al Podemos original, abierto, participativo y, sobre todo, horizontal. Tanto es así que está perdiendo su empuje, su capacidad de atraer talento, probablemente por la incoherencia entre sus declaraciones (palabras) y sus prácticas (comportamientos). La actitud positiva que generaba Podemos entre cierto tipo de personas estaría no solo decayendo sino probablemente cambiando de signo. Este cambio de actitud será aun mas intenso precisamente para aquellos que originalmente se sentían mas identificados con Podemos.

En el partido de la participación y el empoderamiento no solo no se empodera casi nadie, sino que además cada vez participa menos gente y la cualidad de esa participación también se resiente, parece como si solo se necesitasen pega-carteles y, en todo caso, apoderados, sobrando el resto. Las propuestas y las decisiones han pasado de las asambleas (cada vez menos pobladas) a los Consejos. No extraña ya a nadie el decaimiento en la actividad de los Círculos, casi siempre propiciada, mas que permitida, desde los citados Consejos.

En el partido de la horizontalidad y la igualdad resulta que al final siempre salen elegidos los mismos, casualmente los que recomienda el Consejo de turno, ya sea este local, autonómico y -veremos en breve- nacional. Vamos, que no es tan horizontal y que las opiniones del “aparato” tienen un peso relativo bastante superior al del inscrito de andar por casa.

Y como “remate” resulta que quien mas criticaba tales prácticas se apoya la infraestructura del partido para lograr 25,000 firmas que usar como ariete contra el Consejo Estatal, la excusa, otra vez, será la participación y el empoderamiento, el enemigo ahora será la casta, pero la de dentro.

Es instructivo ver como la mente de los mas “convencidos” es capaz de asimilar tanta disonancia potencial, como retorcerán esquemas, ideas y conceptos hasta hacerlos encajar en una posición diferente, en la que ahora el enemigo no es el régimen del 78, sino Pablo Iglesias, agente del capitalismo internacional, mercenario de la banca y la corona, supongo. Esperemos que, eso sí, se trate de firmas individuales y que quede claro que suponen un ataque directo al equipo y estrategia que elegimos entre todos, en una época en la que los quórums no es que se cumplieran, es que se pulverizaban.

Lee este articulo en La Voz del Sur.

 

Renta Básica,Trabajo Garantizado y empleo.

Mientras que Podemos se ha convertido en adalid de la idea de la Renta Universal (en adelante RB), Izquierda Unida, y sobre todo Alberto y Eduardo Garzón se han posicionado en favor de una alternativa: el Trabajo Garantizado (en adelante TG). Desde aquí defendemos el fundamento “científico” de las propuestas de TG.

Hablando desde la orientación laboral las propuestas de Renta Básica parecen simple caridad ahora rebautizada como “justicia social”. Un parche que probablemente agrave aún más si cabe la dualización del mercado laboral. Por contra las propuestas de Trabajo Garantizado no solo proporcionan los mismos (o mayores) ingresos y cotizaciones sino que protegen contra los efectos psicológicos del desempleo, incrementan la empleabilidad de sus beneficiarios que, además, ven como su esfuerzo se revierte a la sociedad, dejando de ser una “limosna” y garantizando cierta paz social al percibirse como medidas mas equitativas, mientras que la Renta Básica probablemente tendrá el efecto perverso de hacer aún menos empleables a los ya rechazados por el mercado.

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El Dinosaurio

Cuando despertó, Maria José Garcia Pelayo seguía siendo alcaldesa…

Nada, ninguna ideología, ningún principio, ninguna apuesta personal debería poder justificar que otros sufran por ella. En nuestro caso la “superioridad moral” de Ganemos va a permitir que María José García Pelayo vuelva a ser nuestra alcaldesa. Desde esa altura moral, además, culpan a Psoe e Iu de no implicarse. Ignorando las súplicas del pueblo al que dicen representar. Máxime cuando las fuerzas “progresistas” han sumado mas apoyos que las “conservadoras”.

Los firmantes de nuestro modesto manifiesto si que apoyamos el Pacto, si creemos necesario que los 14 concejales “progresistas” formen un gobierno que nos devuelva la ilusión o, al menos, nos saque de la pesadilla. Pero no, parece que a Ganemos no le gusta. Ni cumpliendo todas y cada una de sus exigencias se aviene a meterse en el barro. Ni cuando se le concede lo que pide decide ponerse de acuerdo para gobernar. Gobernar, dirigir, gestionar implica responsabilidad, implica tomar decisiones difíciles y hacer sacrificios. En realidad no me sorprende, viene de los mismos que nos acusaron de “trabajar demasiado” porque era “antidemocrático”. En el audio del encuentro aparece claramente, si gobiernan no pueden hacer oposición. Y claro, la oposición es cómoda, solo tienes que quejarte, con eso, creen, bastará.

Hace mas de seis meses acudimos a dos reuniones de las que no hemos hablado hasta ahora. Y que tienen mucho que ver con lo que está pasando. Y en las que no hubo grabadoras.

En la primera reunión hablamos con algunos de los fundadores de Ganemos. El argumento mas repetido, mas trillado, mas reiterado durante la reunión fue que nos importaba mas “obedecer a Madrid que ayudar a los jerezanos”, nos pedían mas “generosidad y humildad” acompañadas de un convencimiento a que una marea ingente y nunca vista de jerezanos les daría la absoluta. El resultado final fue el ya sabido, construyeron una candidatura propia que defendiese sus intereses (confluir con Ganemos).

En la segunda reunión hablamos con algunos de los impulsores del Pacto, Pacto que si tuviésemos entidad jurídica firmaríamos sin dudar. Posteriormente nos enteramos que aunque nuestra postura sobre algunos asuntos (la misma que la de Psoe o Iu) les satisfacía decidieron,  un grupo significativo de ellos, implicarse en esa otra otra candidatura “construida” y apoyarla hacia una victoria que no nos pareció demasiado “deportiva” aunque siempre hemos reconocido que del todo legal.

Lo curioso de todo esto es que nuestra premisa nuclear, básica, era clara, la prioridad, por encima de cualquier otra, era sacar al PP del ayuntamiento, todo lo demás era secundario porque se subordinaba a este primer paso. Eso no bastó ni a los primeros ni a los segundos. Los cantos de sirena, nos dijeron después.

Ahora, desde nuestra modesta tribuna, les devuelvo sus palabras. Sed generosos y humildes.Pensad solo en Jerez, pasad de Madrid, pasad de ideologías, del pasado y de vuestros “demonios” personales. Los jerezanos, Jerez, es mas importante que nosotros, que vosotros, que cualquiera. Si queréis acabar con este “austericidio” solo hay una vía.

Y de paso les hago una pregunta. Si no queréis gobernar… ¿Para que narices os presentáis? ¿Solo vale con la absoluta?

Manifestándonos

Los integrantes de Somos Jerez consideramos que, independientemente de nuestra individual pertenencia al mismo, Podemos es una iniciativa creada por y para la ciudadanía, una herramienta para la regeneración democrática. Su mera existencia está forzando una evolución en el resto de fuerzas políticas, acelerando su desarrollo, su deterioro o, también, nutriendo propuestas de confluencia. Creemos que la aparición de Podemos permitirá -aunque probablemente no en solitario la superación del nuevo turnismo1 que conocemos como “Transición” o Régimen del 78”, la solución de compromiso probablemente justificada en 19782 pero inasumible en la actualidad.

Frente a esta necesidad de cambio las fuerzas tradicionalmente ubicadas a la izquierda del espectro ideológico pueden aprovechar el empuje de Podemos y otras fuerzas afines (Compromis o Equo, por ejemplo) para transformarse también en catalizadores de las propuestas ciudadanas y de la indignación popular. Existe una nueva forma de hacer política que va a consolidar como irrenunciables las nuevas exigencias (transparencia y participación principalmente) que superan con creces el estrecho marco fruto del Régimen del 78.

Consideramos que también en el interior de las fuerzas políticas de izquierda existen diversas sensibilidades ideológicas, que reproducen en el interior de los partidos las distintas formas de entender la política, la democracia, la participación y la relación con el resto de la sociedad. Estas sensibilidades, generalmente conocidas como “corrientes”, ocupan en muchas ocasiones espacios políticos fronterizos, compartiendo principios y bases ideológicas. En ocasiones estas corrientes unen de manera transversal y sutil a los partidos entre sí y/o con otro tipo de organizaciones mas centradas en la acción directa, como las organizaciones sin ánimo de lucro, por ejemplo.

Las corrientes, los movimientos o las tendencias, formales o informales, proporcionan identidad (interna y externa), facilitan la comunicación y la cooperación, permiten aprovechar sinergias, aunando esfuerzos en aras de objetivos comunes. Permiten ser identificado como parte de algo mayor y establecer canales de comunicación e interlocución con otros, en otros ámbitos. Sabemos, porque nos lo habéis dicho, que hay otras personas, dentro de todas las fuerzas políticas de izquierda, dentro y fuera de Jerez que comparten con nosotros lo que, creemos, nos define.

Hemos aprendido que nuestro principal error fue nuestro propio ensimismamiento, nuestro aislamiento. No fuimos capaces de buscarnos, comunicarnos, coordinarnos u organizarnos. Por eso hemos intentado rehacernos, recrearnos, reciclarnos.

Nos definimos como una propuesta “ciudadana”, entendiendo por tal a la compuesta predominantemente por ciudadanos sin trayectoria política previa. Mientras otros grupos se vanaglorian de su carácter exclusivamente “activista” o “político” nosotros nos enorgullecemos de ser gente corriente con carreras profesionales ajenas a la política. Creemos que la creencia en la temporalidad y revocabilidad de los cargos públicos es una de nuestras señas de identidad mas claras.

Igualmente negamos el sentido absoluto e imperativo de etiquetas como “izquierda” o “derecha” en tanto en cuanto dividen, disgregan, separan. Para nosotros lo importante no es lo que nos separa sino lo que nos une; Estamos “abajo” y necesitamos librarnos de los que están “arriba”.

Creemos que nuestras bases ideológicas (Republicanismo, Democracia Participativa, Federalismo, Desarrollo Sostenible, Economía Social e Interculturalismo) son compartidas (probablemente con matices y pesos relativos diferentes) por personas diversas a las que se podría ubicar, si fuese imprescindible, en una nube, sin fronteras claras, que “flota” en un espacio situado entre “Izquierda Socialista” y “Anticapitalistas”. Es evidente que en ese espacio ya existen otras fuerzas políticas, para nosotros eso no es un problema sino una ventaja. No queremos ser un partido político, ni nos gustaría estar presentes solo en uno.

Somos gente corriente que quiere observar, analizar, criticar la política desde el diálogo y el análisis. Que cree que la utopía debe marcar el camino, pero las metas son mas cercanas (derechos humanos, corrupción, vivienda, transparencia, empleo…) y que estas metas son compartidas por todas las fuerzas “progresistas”.

Creemos que es posible articular consensos partiendo principalmente de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948)3 y el Manifiesto Mover Ficha (2014). Complementadas con otras aportaciones como la Declaración Sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales (1966), la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (1992) y la Declaración sobre una Cultura de Paz (UNESCO, 1999)4.

2Entendemos y somos conscientes del estrecho margen de maniobra existente en 1978. Asumimos como solución de compromiso inevitable los acuerdos tomados en aquel momento. Sin embargo han pasado casi cuarenta años, el equilibrio de fuerzas y representatividades es otro y las demandas de la población también.

3 Organizamos sus apartados en sintonía con la propuesta de Rene Cassín, complementada por la división en generaciones de Karel Vasak

4 Estos contenidos han permitido ampliar la citada Declaración con los derechos comúnmente denominados de tercera generación (solidaridad) inspirados por la Cumbre de Río, principalmente.

  • Emilia Camacho, inscrita en Podemos, Círculo de Jerez de la Fra.
  • Isabel Carbajo, incrita en Podemos, Círculo de Jerez de la Fra.
  • Domingo Jiménez, independiente.
  • Melchor López, inscrito en Podemos, Círculo de Jerez de la Fra.
  • Miguel Ángel Lozano, inscrito en Podemos, Círculo de Jerez de la Fra.
  • Pepi Macías, inscrita en Podemos, Círculo de Jerez de la Fra.
  • Juan Pedro Martín, inscrito en Podemos, Círculo de Jerez de la Fra.
  • Miguel Angel Martinez, inscrito en Podemos, Círculo de Jerez de la Fra.

Resaca

photo_2015-05-24_23-09-27Los resultados son definitivos. Los jerezanos han hablado, bueno, en realidad lo ha hecho poco mas de la mitad.

Los que han hablado han dicho algunas cosas muy parecidas a las que dijeron en Marzo (el PP es claramente rechazado) aunque también han dicho cosas nuevas. Solo el PP (unos 5000 más) e Iu (unos 400 más) son capaces de crecer en votos. El resto se deja un montón de votos en el camino (unos 8000 el Psoe, otros 5000 Ganemos-Podemos y Ciudadanos unos 4000).

Por suerte ni la suma de votos de PP y Cs va a bastar para apañar un nuevo (des)gobierno del PP. Eso es lo mas importante, lo principal. Lo segundo es que no hay mayorías absolutas, de nadie. La izquierda deberá, no tendrá mas remedio, aparcar sus diferencias y centrarse en sus comunidades. No olvidemos que la lista mas votada es la del Pp, si las izquierdas no se ponen de acuerdo en votar juntas tendremos a Pelayo otros cuatro añitos más, aferrada al bastón de mando, arreándonos con él a todos.

Jerez no podrá soportarlo. Tampoco se lo merece. Mamen, Santiago, Raúl. No podéis fallar a los jerezanos, a todos los jerezanos. No nos lo merecemos. Os necesitamos mas que nunca. A los tres. A todos.